Además de por su belleza y aroma, las flores también tienen nutrientes y se pueden aprovechar para hacer que tus platos tengan mucho más encanto. Aunque no están muy asentadas en las mesas de los hogares españoles, hay muchísimas flores que son comestibles y que cuentan con un sabor suave y una textura delicada. Desde Germinia, tu especialista en flores comestibles, haremos un repaso a algunas de ellas y te daremos algunos consejos sobre cómo utilizarlas e introducirlas en tu dieta.

calabacines

Flor de calabacín: larga y robusta, la flor del calabacín puede utilizarse para empanarla o freírla. Es una de las flores comestibles mejor consideradas en muchas partes en Europa, especialmente en Italia. Constituyen un aporte nutritivo, rico en vitamina C y flavonoides.

Flor de calabaza: como la flor del calabacín puede ser utilizada en multitud de platos, dulces y salados. También puede utilizarse en ensaladas frescas para hacerlas más hermosas.

Rosa: El agua de Rosa es uno de los productos más utilizados por los árabes para la elaboración de dulces dando un toque oriental, femenino y exótico a muchas recetas. Jalea de rosa y pétalos de rosa confitados son fáciles de hacer y es una forma muy refinada para adornar pasteles y tartas.

Lavanda: La lavanda aporta color a tus platos así como un sabor suave, pero impactante. Puede utilizarse en tortas, galletas, panes y otro tipo de platos como ensaladas. La miel de lavanda se consume en muchos países de Europa y norte de África.

Flor de Hibisco: color y belleza en tus platos. El hibisco tiene también muchas propiedades antioxidantes, calmantes y beneficiosas para el sistema reproductor femenino. No es recomendable consumir por mujeres embarazadas o que estén buscando quedarse en estado. Su consumo podría favorecer el aborto.

Caléndula: flor comestible rica en vitamina C. La caléndula es buena para el sistema inmune y la inflamación. Puede ser utilizada en sopas, tartas y ensaladas. También se puede preparar un buen risotto con pétalos de caléndula.

Nasturcio, Taco de Reina o Capuchina: rojo, naranja y amarillo, las flores de nasturcio tienen un sabor picante y puede usarse sin temor para enriquecer ensaladas. Su consumo es similar al de las alcaparras. Decorar platos de pasta con flores nasturcio sorprenderá a tus comensales.

sarten con flores

Pensamiento: el pensamiento puede encontrarse en una amplia variedad de colores. Ideal para ser utilizado en recetas de ensaladas y dulces.

Girasoles: pétalos de girasol, además de tener un hermoso color amarillo, esta flor comestible también da un sabor amargo a ensaladas y platos de pasta o arroz. La semilla se usa para hacer aceite.

Consejos para usar las flores comestibles en la cocina

– Muchísimo cuidado a la hora de comprar flores comestibles de un comerciante o en un establecimiento no especializado. Ni mucho menos optemos por recogerlas nosotros mismos. Algunas flores pueden ser tóxicas o pueden confundirse con las comestibles y pueden provocar una intoxicación grave.

– Siempre usar flores frescas, libres de magulladuras y pesticidas. Antes de su utilización debemos limpiarlas bien al igual que hacemos antes de comer cualquier vegetal crudo.

– Un truco genial es hacer cubitos de hielo colocando flores en las cubiteras. Cubriremos con agua o té y las pondremos en el congelador.

– Las flores comestibles son perfectas para aromatizar y decorar añadiendo aceite de oliva.

– Un truco muy vistoso y una apuesta segura es preparar una ensalada de frutas y decorar con flores comestibles.

– El geranio tiene pétalos que pueden ser utilizados en jaleas y mieles. Añadir un poco de azúcar agua y jugo de limón, poniéndolo en el fuego hasta que espese. Usar como relleno para tortas, galletas y barquillos.

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